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domingo, 19 de abril de 2015

Perfilamiento criminal

PERFILIACIÓN CRIMINAL: UNA HERRAMIENTA AUN POR MEJORAR


Leí hace poco una noticia del 18 de marzo de 2015 sobre el caso de los abusos sexuales cometidos presuntamente por un sacerdote en el caso del clan de los Romamones.[1] En el artículo escrito por José Ramón Villalba, se hablaba sobre la prueba practicada al líder del clan, Román M. V., por el Servicio de Análisis de la Conducta de la Policía Nacional para tratar de verificar la credibilidad de los testimonios prestados en sus declaraciones en sede policial.
Con ello quise investigar sobre una de las técnicas de investigación criminóloga que debe emplear el psicólogo criminal en su profesión, que es precisamente la perfilación criminal. Se trata de una técnica que tiene su fundamento en un minucioso análisis a los diferentes patrones conductuales en los delincuentes conocidos, con el objetivo de definir y catalogar una serie de tipologías para ayudar en los posibles casos que surjan en el futuro, en especial aquellos en los que no se conoce al responsable. Dicho análisis se debe realizar a partir de los indicios físicos y psicológicos encontrados en la escena del crimen (perfilación criminal deductiva).[2]
Por tanto, estamos hablando de una herramienta de investigación elaborada a partir de las ciencias de la conducta. Sin embargo, al parecer se trata de un método relativamente reciente (Ressler, 1986; Homant y Kennedy, 1998), lo que significa que existen ciertos problemas al carecer de una metodología redactada y establecida y de no tener una base teórica suficientemente investigada. De hecho, hay pocos documentos a los que hacer referencia con respecto a una vista preliminar de esta materia por la red. Encontré interesante una breve entrada que hacía referencia al libro 20 puntos para comprender un perfil delictivo[3].
Mi impresión inicial, resultado de una breve búsqueda de información sobre la investigación de la perfilación criminal, es que en este campo queda aún mucho que recorrer y en el que se debe profundizar y promover la investigación.




[2]  HARRIS, D. Profiles In Injustice (2003). Boletines terminológicos y normativos. Nº 51. http://www.europarl.europa.eu/transl_es/plataforma/pagina/celter/bol51.htm [Consultado en Abril de 2015]
[3] SANTIAGO GOMEZ, T (2010). 20 puntos para comprender un perfil delictivo. Editorial: UBIJUS.

miércoles, 15 de abril de 2015

El psicólogo en la investigación I: La Autopsia Psicológica

Bueno, a estas alturas del blog seguramente muchos de los uqe nos leéis estaréis preguntándoos qué pinta un psicólogo en una investigación de un crimen. Al fin y al cabo, los inspectores encargados de eso han sido especialmente preparados para la resolución del crimen, no hace falta nada más.
Pues sí, de hecho a lo largo de los últimos años se han ido desarrollando una serie de técnicas (procedentes de la unión entre la psicología y la criminología) que permiten a los psicólogos criminales y forenses hacer su trabajo.
Entre ellas está la que me trae aquí, la autopsia psicológica. Buscando en internet encontré un artículo de 2014 que apareció en la Revista electrónica de ciencia penal y criminología en la que Carmen María Velasco Díaz nos habla acerca de esta técnica. Os hago un breve resumen de lo que es y, como siempre, para los más curiosos dejo abajo enlazado el artículo original.

AUTOPSIA CRIMINAL.

¿Qué es?
La autopsia criminal es una técnica mediante la cual el propio profesional sigue los pasos que llevaron a la víctima a su muerte. Cuál era su situación emocional y psicológica en el momento de la muerte, las circunstancias en las que se dio...
Como ya adelanté en mi publicación sobre la perfilación criminal y, al igual que sucede con la autopsia medico-forense tenemos que tener también en cuenta la gran importancia del escenario del cirmen, ya que tanto la víctima como el propio asesino dejan evidencias psicológicas en él.

¿Cuándo se usa?

*Para conocer las causas de la muerte: hay ciertas situaciones en las que es imposible identificar las causas de la muerte mediante una autopsia medico-forense, en concreto dos: muerte incierta o equívoca (se sabe la causa de la muerte pero no las circunstancias, es decir, si fue un accidente, si se suicidó...) y muerte indeterminada o dudosa (en las que debido al estado en el que se encuentra el cuerpo de la víctima es imposible saber la causa de la muerte). Ahí es donde los psicólogos entramos en juego y, volviendo sobre los pasos de la víctima determinamos si fue accidental, suicidio, asesinato...
*Ayudar a conocer un poco más al criminal y así poder llevar a cabo un perfil.
*Determinar la causa que condujo al suicidio de la persona (para poder prevenirlo en futuras circunstancias o ver si en ese suicidio alguien más estuvo implicado...)

¿Cómo se hace?

1. Se pide una evaluación psicológica por parte de familiares de la víctima o de los investigadores acerca de una persona que consideren sospechosa.
2. Tras hacerla el caso es presentado a un perito para corroborar si es necesario llevar a cabo el procedimiento...
3. Se comienza la investigación haciendo uso de todo el material sobre la víctima del que se pueda disponer, se llevan a cabo investigaciones acerca de lo que hizo los días anteriores a su muerte...
4. Se realiza un informe forense con las conclusiones finales tras el trabajo de investigación.

En estos procedimientos también se llevan a cabo procedimientos de ayuda para la recuperación de la memoria de testigos que puedan tener un conocimiento de algo que ayude a resolver el crimen.

Bueno chiquillos, esto es en líneas generales una autopsia psicológica, aquí os dejo el enlace al artículo y os dejo reflexionando sobre la relación de la psicología en la investigación criminal con una frase de Hercule Poirot (personaje de las novelas de Agatha Christie):
"El crimen y la psicología van cogidos del brazo" - Hercule Poirot, Tragedia en tres Actos de Agatha Christie.
Enlace: http://criminet.ugr.es/recpc/16/recpc16-02.pdf

lunes, 13 de abril de 2015

Los Lunes me MATAN: Dean Corll (Candy Man)

Hoy, en Los Lunes me MATAN hablaremos de Dean Corll también conocido como Candy Man o, el Hombre de los Dulces.
Dean Corll fue un hombre que asesinó durante los años más o menos 60 a 27 chicos adolescentes torturándolos y estrangulándolos en Houston.
Su historia es la de un chico que destacaba por ser amable y cariñoso entre todos sus vecinos, en el año 64 se alistó en el ejército aunque no llegó a servir mucho tiempo debido a que años antes había sido diagnosticado de un soplo en el corazón. Trabajaba en la tienda de dulces que había montado con su madre tras el divorcio de ésta con el padre de Dean Corll, y esa es la razón por la que también se le conoce como Candy Man.
Tras volver del ejército empezó a juntarse con adolescentes en reuniones en las que se tomaban drogas, en las que se emborrachaban... y, en ese tiempo se hizo muy amigo de dos chicos: Henley y Brooks, que posteriormente serían sus cómplices en los asesinatos al recibir dinero por llevarle víctimas e, incluso en el caso de Henley, llegando al punto de participar en alguna de las torturas.
Dean Corll murió a causa de 6 tiros disparados por Henley cuando un día aparecieron él, Brooks y Ronda, su  novia en la casa de Corll, que amenazó con asesinarlos.

Paso ahora a dar su ficha:
Nombre: Dean Corll
Fecha de nacimiento: 24 de Diciembre de 1939
Zona de confort: En general asesinaba en un cuarto habilitado para ello en la casa que tenía a causa de la tienda de dulces de su madre en Houston.
Modus operandi: Tortura, abuso sexual, e incluso castración de sus víctimas. Las mataba mediante estrangulamiento aunque en alguna situación usó un arma de fuego.
Victimología: Adolescentes de entre 13 y 20 años que le llevaban sus cómplices.




Como siempre aquí os dejo un vídeo explicativo, espero que os sirva para aprender un poco más sobre los criminales y su mente, ya que como dijimos esto es esencial también en la realización de perfiles de asesinos.


 

lunes, 6 de abril de 2015

Los Lunes me MATAN: el Asesino de la Baraja


He decidido hacer como hice la semana pasada y publicar un 2x1 en esta sección de Los Lunes me MATAN porque como veréis a continuación existen algunas semejanzas entre el Asesino del Zodiaco y El Asesino de la Baraja (aunque ya adelanto que al último lo pillaron).


Bueno, el Asesino de la Baraja es un español de nombre Alfredo Galán que actuó en 2003 en diversos lugares de la Comunidad de Madrid. Ahora os daré la ficha.

Su historia así un poco por encima es que nació en el 78 en Puertollano, entró en el ejército en el 98 llegando a ser cabo primero de la Brigada Acorazada. En 2003 fue cuando empezó a tambalearse un poco su trabajo en el ejército tras haber sido con su unidad destinado a Bosnia a limpiar el chapapote tras el desastre del Prestige de Galicia. Acudió al médico y le fue diagnosticada una neurosis cuya medicación era incompatible con el alcohol (que seguía tomando). Fue dado de baja en el ejército y entró a trabajar de guardia de seguridad en Barajas (donde ese mismo año asesinaría con un disparo a quemarropa a su primera víctima).


Ficha:
Nombre: Alfredo Galán
Fecha de actuación: En el año 2003, entre Febrero y Julio (cuando se entrega).
Zona de Confort: Alcalá de Henares, Barajas y Tres Cantos.
Victimología: diversa desde un chico de 18 años hasta un matrimonio.
Modus Operandi: Disparos a quemarropa con una Tokarev TT-33 (como la que se muestra en la foto) que consiguió en el ejército. Conocido por dejar una carta de la baraja española en el escenario del crimen junto al cadáver de sus víctimas.
Otros:  Fue detenido el 3 de Julio en la comisaría de Puertollano (Ciudad Real) donde confiesa ser el Asesino de la Baraja. Se cree (una teoría) que comenzó a echar cartas al lado de las víctimas cuando sin querer se le cayó una en el primer escenario del crimen.













Vídeo explicativo:

Los Lunes me MATAN: El Asesino del Zodiaco

Bueno chicos, como podéis leer en el título de la entrada, en este nuevo Los Lunes me MATAN hablaremos del Asesino del Zodiaco. Antes de daros la ficha como hago siempre, comentaré una serie de detalles a mi parecer muy interesantes acerca de este asesino en serie descrito por muchos como un psicópata.

En primer lugar no sé si recordáis mi entrada de Jack el Destripador, la razón por la que lo digo es porque Jack el Destripador y este asesino tienen dos cosas en común. La primera de ellas es que ambos mantuvieros correspondencia con la policía y con los periódicos de la época, sin embargo, este último utilizaba un lenguaje cifrado para ello, como se puede ver en las imágenes inferiores.












La segunda semejanza entre estos asesinos es el hecho de que ninguno de ellos fue atrapado de forma que aún no se conoce la identidad de ninguno de ellos. Un dato de hecho interesante acerca del Asesino del Zodiaco es que, según cuentan, la policía llegó a hablar con él, sin embargo, debido a que habían anotado mal la descripción dada por los testigos de su último crimen confirmado, no se dieron cuenta de ello.

El que yo voy a destacar es un capítulo de Mentes Criminales (7x11: Verdadero Genio) en el que, según me he dado cuenta escuchando el vídeo que os pongo abajo del todo sobre El Asesino del Zodiaco, fueron al parecer bastante fieles con su historia, eso sí, siempre teniendo en cuenta que se trata de una serie de televisión de forma que hay cosas que cambian por atracción televisiva también.

En fin, paso ya a daros la ficha de este criminal:

Nombre: desconocido, nunca llegó a ser atrapado.
Zona de Confort: actuaba en diversas zonas de EEUU. Más concretamente las víctimas confirmadas fueron asesinadas en Benicia, Vallejo, Lake Berryessa y San Francisco.
Victimología: parejas jóvenes de entre 16 y 30 años.
Modus Operandi: variado, los conocidos son disparos con armas de fuego y puñaladas con arma blanca.
Fecha: entre diciembre del año 1968 y octubre del año 1969.
Otros: mató a cinco víctimas confirmadas y otras dos resultaron heridas pero sobrevivieron, aunque en una carta presuntamente suya confesaba los crímenes de 37 víctimas esto no se pudo confirmar.
Descripción: entre 20 y 30 años al momento de sus crímenes. Era blanco, corpulento, de pelo castaño, rizado y con un corte de estilo militar. Tenía conocimientos acerca de encriptación y poseía una inteligencia brillante.

Vídeo explicativo:


miércoles, 1 de abril de 2015

LUCES, DOMINGO...ACCIÓN: Mentes Criminales.

Si mi compi Silvia me permite hacer un poquito más de intrusismo en su sección, he decidido que no puede terminar este proyecto del blog ahora que lo hemos hecho de Psicología Criminal sin que os hable de Mentes Criminales. Es probablemente una de las mejores series que se haya hecho jamás, claro que yo no soy muy imparcial digamos en este tema.

Bueno, esta serie nos cuenta los casos que resuelven mediante la creación de perfiles de los asesinos en serie un grupo de perfiladores del FBI. En concreto, pertenecen a lo que sería dentro del FBI a la sección encargada del Análisis del Comportamiento (BAU - Behavioural Analysis Unit) y recorren diversos estados de EEUU resolviendo crímenes que traen digamos por la calle de la amargura a los policías de los estados que son los que les piden ayuda.

Algunos de los asesinatos son sin duda un tanto escabrosos digamos pero merece la pena si estás interesado en esto de la perfilación criminal que te pares aunque sea 40 minutitos (un capítulo) a ver el trabajo que se relata en cada episodio. Te da una perspectiva muy psicológica del cerebro de un criminal y, además, para sobrepasar lo friki ya, muchas de las veces te comparan el crimen que están resolviendo con crímenes llevados a cabo por asesinos reales.

TENÉIS QUE VERLA, DE VERDAD.

Aquí os dejo el enlace a un anuncio de uno de los capítulos para picaros el gusanillo ;). Me lo agradeceréis, ya veréis.


Fetichismo

¿Alguna vez habéis oído hablar de diversos fetiches?
Normalmente como se detalla en el artículo del que he extraído la información acerca de los fetiches, cuando hablamos en estos términos normalmente nos referimos al término de fetiche sexual, acuñado por Alfred Binet.
El fetiche sexual queda definido como "excitación sexual que una persona recibe de un objeto físico, o de una situación específica" en el artículo. Asimismo, queda detallar que al objeto que excita es a lo que normalmente denominamos fetiche y a la persona en cuestión excitada por el objeto se le conoce como fetichista.
El fetichismo si llega a ser extremo se considera como una patología, más concretamente cuando afecta al desarrollo en el entorno social de la persona o a las personas que la rodean. Llegados a este punto os estaréis preguntando qué narices tiene que ver el rollo que os estoy soltando con la psicología criminal. La relación se encuentra en que muchos de los crímenes sexuales que se cometen son debidos a diversos fetiches, que no tiene por qué ser un objeto sino ya simplemente como en el caso que os comenté de Jack el Destripador, por las vísceras por ejemplo.
En el CIE-10 se define el fetichismo de la siguiente forma (ya hablando de patología, insisto) "el fetichismo es el uso de objetos inanimados como un estímulo para lograr la excitación y satisfacción sexual, en la mayoría de los casos se requiera tal objeto de gratificación sexual.".

¿Cómo se diagnostica?
Los criterios de diagnóstico están en
  • Fantasías sexuales inusuales, unidades o conductas ocurren en un lapso de tiempo de por lo menos seis meses. A veces fantasías sexuales inusuales ocurren y desaparecen por sí mismos, en este caso cualquier tratamiento médico no es necesario.
  • La persona afectada, objeto o experiencia de otra persona deterioro o malestar en múltiples áreas funcionales. Área funcional se refiere a diferentes aspectos de la vida como los contactos sociales privados, trabajo, etc, es suficiente para el diagnóstico, si uno de los participantes está siendo lastimado o maltratado de ninguna otra manera.
Tal y como define el CIE-10, repito. Eso sí, hay que tener en cuenta que estos son los princiàles criterios de diagnóstico aunque un profesional se tiene que fijar en otras diversas cosas que quedan detalladas en el artículo posteado en el final de la entrada.

¿Tiene tratamiento?
Sí, de hecho existen diversos tratamientos entre los cuales se destacan la terapia cognitivo-conductual, el condicionamiento aversivo al fetiche en cuestión y, por último medicamentos que van dirigidos a una reducción en la producción de hormonas sexuales.

Enlace al artículo original: http://docsetools.com/articulos-informativos/article_61181.html

lunes, 30 de marzo de 2015

Los Lunes me MATAN: José Antonio Rodríguez Vega

Hoy, en los Lunes me MATAN: José Antonio Rodríguez Vega.

Este asesino, también conocido como “El Mataviejas” actuaba en España en los años 80. En su juventud violó a algunas mujeres a las que convenció para que le perdonaran y le redujeran la condena.
Tras esto, se descubrió (como he dicho alrededor de los 90 o ya dentro del siglo XXI) que José Antonio Rodríguez Vega había perpetrado el asesinato de al menos 16 ancianas. Fue condenado a la pena máxima de prisión y, al cabo de unos años de prisiones, fue asesinado en la misma muriendo a causa de unas 30 puñaladas atestadas por un grupo de reclusos.
Reconoció odiar a su madre y a su suegra y sentirse atraído sexualmente por las mismas. También reconoció que estas mujeres, le recordaban a ellas.
Ficha:
Nombre: José Antonio Rodríguez Vega
Victimología: ancianas de entre 60 y 93 años.
Modus Operandi: las estrangula tras violarlas, entra en sus casas fingiendo en diferentes situaciones ser del sector servicios.
Otros: Fue diagnosticado de psicopatía debido a su inteligencia y labia para perpetrar los crímenes y a su falta de remordimiento ante los crímenes.
Más: se le pilló por un cuarto donde guardaba los trofeos (recuerdos de las víctimas), para su excitación sexual al rememorar el asesinato.
Enlace a vídeo explicatorio.

domingo, 29 de marzo de 2015

LUCES, DOMINGO...ACCIÓN: Crímenes Imperfectos.



Bueno, en esta sección que se le ha ocurrido a Silvia (y que a mí me parece estupenda) os voy a recomendar una serie de crímenes que estoy segura de que os va a encantar.
La serie retrata crímenes reales sobre todo ocurridos en EEUU y en América en general y su resolución mediante pruebas científicas. Básicamente lo que retrata es el trabajo que lleva un policía científico procesando los escenarios del crimen, analizando pruebas, comparándolas… Podríamos decir que se trata de una especie de CSI pero real.
Así que ya sabéis chicos, yo no me enrollo mucho más, sólo que si os interesa el trabajo que llevan a cabo los policías científicos os recomiendo mucho mucho esta serie y que sepáis que sale en los canales de la Sexta aunque cuando yo lo vi salía un domingo tempranito en Xplora así que a madrugar ;).


Sociopatía, trastorno de personalidad antisocial y psicopatía

La mayoría de los profesionales en las áreas de criminología, psicología y psiquiatría concibe que el Trastorno de Personalidad Antisocial –TAP– sea un conjunto de diversos factores, aunque el DSM-V (“Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders”, American Psychiatric Association, 2013, F-60.2) lo considere como un conjunto con identidad única. David Lykken, por su parte, afirma que los sujetos que componen este grupo “se caracterizan por una predisposición persistente hacia la conducta antisocial”.

A pesar de que tanto la psicopatía como la sociopatía no tienen reconocimiento oficial como trastornos, es importante establecer las diferencias entre ellas pues es innegable que constituyen dos de las tres grandes categorías en las que se bifurca este trastorno:

PSICOPATÍA: se trata de un conjunto de tendencias antisociales, que podrían ser causadas tanto por diferencias biológicas, cuantitativas de temperamento o cualitativas en la función cerebral de quienes la padecen, y que les dificultan su socialización cuando se encuentran en edad de crecimiento. Nótese que utilizo el término “podrían” pues aún no se ha podido determinar la génesis de este trastorno.

SOCIOPATÍA: en este caso se trata de individuos con un temperamento normal, pero que no poseen los atributos necesarios para convivir socialmente, por lo general como consecuencia de una crianza negligente, incompetente o abusiva por parte de los agentes primarios del proceso de socialización: los padres.

La crianza de los hijos es decisiva en la sociopatía. La dinámica propia de un estilo educativo displicente y permisivo por parte de los padres resulta, en el futuro, en hijos incapaces de socializar en forma correcta y que, por lo general, cometen delitos pues no reconocen las normas sociales, como consecuencia de la falta de normas por parte de los padres.

Si a esta negligencia se le suma una actitud irresponsable y/o indiferente –conductas típicas de padres inmaduros– es muy difícil que sepan cómo enderezar a sus hijos en algún momento de su crecimiento, sobre todo en la adolescencia. Y a todo evento si el abuso se encuentra presente en la crianza de los hijos el cóctel de componentes se torna explosivo: no respetan, no acatan, se dejan llevar por sus deseos cualquiera que estos sean y, es altamente probable, que cometan delitos. El autor citado para este artículo sugiere que los cambios culturales recientes que se han producido en Estados Unidos, han contribuido al crecimiento de la incidencia de esta educación inepta de los hijos y, por ende, en un aumento de la sociopatía desde la preadolescencia.

A punto tal lleva esta afirmación que indica que “las personalidades antisociales responsables de la mayoría de los delitos en EE.UU., no son psicópatas. Son sociópatas”. Entonces, se podría concluir que las personalidades sociópatas son más numerosas y representan un mayor problema social, teniendo en cuenta el aumento de los índices de delincuencia y violencia, además de estar más presentes en la sociedad occidental y, dentro de ella, más dentro de la población urbana que en la rural.

La sociopatía es el subgénero más amplio del Trastorno de Personalidad Antisocial; en él se encuentran sujetos –generalmente hombres, pero el sexo femenino se encuentra en aumento– que no fueron correctamente socializados desde su infancia hasta su pubertad: “poseen características impulsivas o modelos de hábitos que pueden atribuirse a un aprendizaje desviado que interacciona, quizá, con tendencias genéticas también desviadas”, según Lykken.

Pero esto no debe llevar a confusión: el temperamento de un sociópata muchas veces es normal a pesar de la ineptitud paternal, mientras que otros pueden ser nerviosos, agresivos y/o buscadores constantes de estímulos. La mayoría de población reclusa satisface los criterios diagnósticos del Trastorno de Personalidad Antisocial que identifican a más de la mitad de hombres que consideramos “delincuentes comunes”, pero no todos se identifican con la psicopatía, ya que en este último trastorno no existe ningún tipo de probabilidad de que establezcan un vínculo afectivo con alguien de su entorno, ni siquiera el familiar. En los casos de TAP, se puede apreciar que parte de la población carcelaria posee algunos vínculos familiares y llegan a establecer lazos de “amistad” con otros reclusos.

En el caso de los sociópatas, se puede coincidir con Lykken que son el producto fallido de una educación funesta e indisciplinada, aunque no por ello se obtenga como consecuencia una persona con la que sea difícil entablar ningún tipo de vínculo.
Fuente: LYKKEN, David, “Las personalidades antisociales”, Herder, Barcelona, 1994
Autora: Dra. Susana P. García Roversi - Buenos Aires - Argentina
Enlace la artículo original:  http://criminologiaycriminalisticafb.blogspot.com.es/2015/03/sociopatia-trastorno-de-personalidad.html



sábado, 28 de marzo de 2015

Genética Forense y Técnicas de Reproducción Asistida: En guardia ante lo inesperado.

El tema de este post es muy diferente a lo que se suele esperar cuando se habla de "criminología". Además de sucesos normalmente impactantes, debemos tener en cuenta todo el trabajo de investigación en laboratorio. es muy probable que nos suenen cosas como "análisis de un pelo del asesino", "análisis de una muestra de sangre", "las huellas dactilares", etc. Pero detrás de todo esto se encuentra el verdadero trabajo laborioso para resolver casos. 
Pensamos que es sencillo, que los datos vienen solos y los interpretamos tal cual los encontramos, pero en este artículo se muestran ejemplos y casos que pueden alterar un poco la forma en la que se creía que había sucedido el crimen, o los problemas que nos encontramos en esta tarea. 

Como bien se sabe, la genética guarda mucha relación con la criminología, pero si hay algo que ha facilitado mucho el estudio de la genética, no son tanto las pruebas orgánicas encontradas, sino la importancia de la PCR y estudios de electroforesis (aunque como se verá también puede haber problemas con los datos). 
Espero que os guste.




GENÉTICA FORENSE Y TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA: EN GUARDIA ANTE LO INESPERADO

FORENSIC GENETICS AND ASSISTED REPRODUCTION TECHNIQUES: CAUTION TO THE UNEXPECTED

Resumen: Desde que Alec Jeffreys dio a conocer la huella genética, el ADN se ha convertido en una herramienta imprescindible para los investigadores del crimen. Su poder para la identificación se fundamenta en la seguridad de que el ADN de cada persona procede indudablemente de sus progenitores, siendo único e irrepetible. Sin embargo la naturaleza puede generar alteraciones que parecen contradecir esos preceptos, conduciendo a error a los expertos forenses. El quimerismo es un buen ejemplo. Asimismo las transfusiones, trasplantes de órganos así como las técnicas aplicadas en reproducción humana asistida, son capaces de generar unos resultados genéticos difíciles de interpretar por un forense. En el presente trabajo se dedica a revisar cómo estos procedimientos se han convertido involuntariamente en una posible fuente de error para investigadores del crimen.

Abstract: Since Alec Jeffreys discovered the genetic fingerprint, DNA has become an indispensable tool for crime investigators. His power for identification is based on the certainty that the DNA of each person comes undoubtedly from their parents, being unique. But nature can generate disturbances that seem to contradict those precepts, leading to mislead the forensic experts. Chimerism cases are a good example. Also transfusions, organ transplants and the techniques used in assisted human reproduction are able to generate genetic results difficult to interpret by forensics. The present work is devoted to review how these procedures have become involuntarily, a possible source of error for crime investigators.



LOS PRIMEROS PASOS DE LA HUELLA GENÉTICA

“That’s my boy”. Este es el titular que eligió un conocido periódico inglés para encabezar la noticia sobre la resolución del caso Sarbah versus Home Office, a favor del demandante. Fue el diecisiete de mayo de 1985. Esta historia con final feliz comenzó dos años antes cuando Andrew, el hijo de trece años de Christiana Sarbah regresaba a su casa en Londres, tras pasar una larga temporada en la India junto a su padre. Sin embargo no pudo conseguir su objetivo porque ante su sorpresa, fue detenido en el aeropuerto de Heathrow. Se le acusaba de un grave delito: no era quien decía ser.

Según se le hizo saber había fundadas sospechas de que el verdadero Andrew había cedido su pasaporte a un familiar, para facilitar su entrada a Inglaterra de forma ilegal. De nada sirvieron las declaraciones de la madre y hermanos del detenido. Tampoco las comparaciones hechas mediante fotografía porque según se argumentó, si el suplantador era, como se suponía, hijo de una hermana de Christiana, cabía esperar un cierto parecido familiar.

Así estaban las cosas hasta que los trabajadores del Hammersmith Law Centre, una institución dedicada a proporcionar ayuda legal a los menos favorecidos, encargada de la defensa, fueron informados de un nuevo e interesante descubrimiento que les llenó de esperanza: la huella genética. De forma que se pusieron en contacto con su descubridor, un investigador de la Universidad de Leicester, Alec Jeffreys, para pedir su colaboración.

Aceptada la solicitud de auxilio, el profesor utilizó muestras de sangre de Christina Sarbah y tres de sus hijos –indiscutidos- David, Joyce y Diana, para obtener las respectivas huellas genéticas. Seguidamente las comparó con la que correspondía a quien afirmaba ser Andrew, para llegar a la conclusión de que no había intento de engaño.

Su informe fue tan contundente que el mismo Home Office después de reconocer su error, incluyó esta nueva prueba genética como una nueva herramienta para el control de inmigración.

Tras el éxito de esta primera intervención de la huella genética en el ámbito forense, no es de extrañar que pronto se viera implicada en la resolución de otros problemas de filiación. Tampoco que pronto se reclamara su auxilio en la investigación de casos criminales.

Curiosamente el primero de ellos en el que se le hizo participar tuvo una doble contribución: identificar al culpable y exonerar a quien se había sido acusado de serlo .Así fue como la Genética pasó a ser –treinta años después de que fuera descrita la estructura del ADN- una herramienta imprescindible en investigación criminal.


Sin embargo pronto se puso de manifiesto que la huella genética podía ser cuestionada ante los tribunales. El motivo principal se debía a su complejidad. En efecto, el procedimiento descrito por el profesor Jeffreys exigía trabajar con un ADN bien conservado –lo que no es habitual en los casos forenses- y además los resultados eran difíciles de interpretar. Esto último se debía principalmente a que en la necesaria electroforesis final, la superposición de bandas era inevitable, provocando que en la mayoría de los casos no fuera posible afirmar si había coincidencia entre las muestras que se comparaban o no.

De forma que se hizo necesario mejorar la técnica de análisis y esto se consiguió cuando el doctor Kary Banks Mullis, dio a conocer a la comunidad científica la reacción en cadena de la polimerasa (PCR en adelante). Esta fotocopiadora de ADN hizo posible trabajar con los pequeños fragmentos –Short Tandem Repeats o STR- que son los encargados de conformar la huella genética moderna.

El nuevo sistema presenta indudables ventajas frente al propuesto por el profesor Jeffreys. La principal es que utiliza para la identificación STRs, lo que supone que podrá funcionar en un ADN parcialmente degradado si hay suerte. También que permite el análisis de cantidades de muestra mínimas porque es extremadamente sensible. Sin embargo este incuestionable pro, es a su vez un contra puesto que lo convierte en especialmente vulnerable a la contaminación. No obstante y manteniendo las debidas precauciones en todas las etapas de la investigación, incluyendo entre ellas la interpretación de los resultados, su potencial no puede ponerse en duda.

Con el tiempo, a los marcadores tradicionales se ha unido el estudio de STR exclusivos del cromosoma Y. Son los que facilitan el estudio de la línea paterna, el análisis en casos de agresión sexual por uno o más individuos, en los que cabe esperar una contribución femenina predominante en la muestra y también cuando se debe trabajar con restos degradados, en los que falla la primera opción.

Asimismo el ADN mitocondrial ha reclamado su propio espacio y se dedica al análisis de la línea materna. Pero además gracias a su pequeño tamaño y las numerosas copias que se repiten en cada célula, es el recurso al que se opta cuando por el estado de las muestras no cabe otra posibilidad de éxito.

Más reciente es el estudio de polimorfismos de un solo nucleótido (en adelante SNPs) con los que se consigue resultados en muestras degradadas y son los protagonistas de los más recientes estudios destinados a la determinación de características físicas, como es el color de los ojos, el pelo o la piel.

Todos estos avances que se han puesto al servicio de la Justicia se sustentan en dos principios indiscutibles:

El ADN de cada persona procede de sus progenitores.

El ADN de cada persona es único e irrepetible.

Es por esto que cuando se obtienen los marcadores de ADN a partir de por ejemplo, unos restos óseos, se podrán comparar con los procedentes de personas desaparecidas buscando la coincidencia que conseguiría su identificación. O en el caso de que no se disponga de estos datos, siempre se podrá recurrir a los progenitores en base a la primera máxima anteriormente citada y problema resuelto.

Sin embargo lamentablemente la realidad no siempre se ajusta a la teoría. Porque el mismo ADN que con tanta eficacia trabaja mano a mano con los expertos forenses, puede convertirse como se verá seguidamente en la causa de su error.

POSIBLES CAUSAS DE ERROR EN LA INTERPRETACIÓN DEL ANÁLISIS FORENSE

En algunas ocasiones esto sucede porque la naturaleza tiende una trampa difícil de detectar. Recuérdese como ejemplo los casos de quimerismo, en los que se podrá encontrar en un mismo individuo, dos ADN nucleares diferentes.

Es conveniente recordar en este momento que el quimerismo puede tener un origen natural –y en consecuencia no controlado por no ser conocido- o artificial.

La literatura especializada reconoce dos posibles orígenes para la primera variedad. Por una parte se describe el denominado quimerismo transplacentario (o microquimerismo) que se produce como consecuencia del tráfico de células entre la madre y el feto. Este intercambio celular fue demostrado en su momento tras analizar el ADN en la muestra de sangre de una mujer embarazada, comprobándose la presencia de STR correspondientes al cromosoma Y.

Estos además, tal como se puso de manifiesto en posteriores investigaciones, permanecían tras el embarazo, de forma que podrían ser localizados mucho tiempo después. De hecho se ha estado ensayando la mejor forma de evitar esta interferencia cuando se trabaja con muestras forenses, comprobándose que se produce con mayor frecuencia al aumentar en número de ciclos de PCR y también cuando la cantidad de ADN es alta.

El microquimerismo se produce también en gemelos no idénticos, como consecuencia del intercambio de sangre entre ellos durante la gestación. Incluso puede deberse a un gemelo fantasma. Por este efecto se explica la presencia de marcadores masculinos, en mujeres que no han tenido hijos.

La otra variante es conocida como quimerismo tetragamético y se produce cuando dos óvulos fecundados se unen para formar un único individuo. En esta situación el nuevo organismo estará constituido por dos dotaciones genéticas diferentes, como si se tratara de dos personas en una. Lo que evidentemente puede llevar a confusión al encargado de interpretar el análisis genético, tal como se muestra en algunos casos curiosos que describe la bibliografía.

Se trata de historias en las que se ha cuestionado la paternidad o maternidad en base a discrepancias genéticas que al final, han sido explicadas satisfactoriamente.

Por último y para cerrar este grupo de quimeras naturales, se debe mencionar aquellas que tienen origen en diferentes variedades de cáncer, capaces de proporcionar resultados que en principio parecen inexplicables para los investigadores forenses. Sirva como muestra el descrito en el artículo que consta en la referencia. Trata sobre el análisis genético realizado sobre las muestras procedentes del cadáver de un hombre, hallado en su casa. Resultó que durante el examen médico forense se detectó una emasculación parcial como única lesión. Tras la necesaria investigación –y apoyándose en la ausencia de más daños- se llegó a la conclusión de que el responsable de esa emasculación debió ser el perro del finado. En consecuencia se sometió al animal a un tratamiento con eméticos para conseguir recuperar la pieza en cuestión.

Después se realizó el necesario análisis de ADN destinado a determinar si –tal como se esperaba- procedía del cadáver y los resultados ante la sorpresa de los investigadores, fueron excluyentes.

Se procedió entonces al estudio de la historia clínica del fallecido, comprobándose que no incluía tratamiento o intervención alguna que pudiera explicar la discrepancia. Sin embargo se pudo comprobar que padecía un linfoma. En consecuencia, ante la imposibilidad de obtener muestras de los padres del occiso para determinar un posible origen natural de la quimera, y atendiendo a los datos que se conocen sobre este efecto en enfermos de cáncer, se optó por aceptar que efectivamente esta patología fue la responsable de la confusión.

Por su parte el quimerismo artificial tiene un origen iatrogénico. Se debe por ejemplo, a transfusiones sanguíneas. También a trasplantes de médula ósea, en los que la medida del grado de quimerismo es un mecanismo de control que evalúa la eficacia del trasplante. Sin embargo en ocasiones puede ser motivo de confusión cuando se trabaja en casos criminales. En el artículo de la referencia25 se describe un caso en el que se aborda el análisis de ADN de las muestras –hisopo vaginal, ropa interior e hisopo bucal de referencia- procedentes de una mujer que según se sospechaba, había sido violada mientras se encontraba inconsciente. Esta hipótesis pareció confirmarse tras obtener dos perfiles de ADN en las dos primeras muestras y uno único en la de referencia. Sin embargo al realizar análisis complementarios sobre muestras de sangre y pelo de la supuesta víctima, se encontraron perfiles diferentes al procedente de su saliva.

La explicación a esta aparente contradicción se encontró en un trasplante de médula ósea, realizado para tratar una leucemia y en el que el donante fue un niño. De hecho la bibliografía muestra datos suficientes para aceptar que tras un tratamiento de este tipo, es habitual hallar el ADN ajeno incluso en las muestras bucales.

Otros órganos objeto de trasplante han sido a su vez causa de esta alteración, como se ha demostrado al detectarse ADN del donante en muestras de sangre de los receptores de hígado y riñón. Este hallazgo sería en principio un buen indicador del éxito de la intervención, aunque por otra parte es a su vez una fuente de posibles problemas porque es susceptible de provocar una respuesta inmune del paciente. No cabe duda de que también puede serlo para los forenses.

Asimismo los conocimientos adquiridos sobre células madre podrían introducir otras posibilidades de quimerismo artificial. La hipotética existencia de células madre germinales en la médula ósea, con la capacidad de circular y colonizar diferentes órganos, sería la causa. Sin embargo de momento el asunto se halla en periodo deinvestigación.

También el avance de las técnicas de reproducción asistida va a generar involuntariamente complicaciones añadidas en la investigación criminal.

En principio porque tal como muestra la bibliografía, al potenciar los embarazos múltiples favorecen el quimerismo 30,31 32,33,34.

Sin embargo no es este el único camino para inducir a error a los expertos en Genética Forense. Se debe recordar que en este ámbito se trabaja habitualmente con el fin de identificar individuos o restos de ellos. También con la intención de asignar una muestra biológica a su donante.

Centrémonos en el primero de los supuestos y ante el problema, por ejemplo, de asignar nombre y apellidos a unos restos humanos. Esto se podrá lograr cotejando el perfil de ADN procedente de los restos problema, con otros que se hayan almacenado en bases de datos. Estas últimas pueden generarse a partir de los perfiles correspondientes a familiares de personas desaparecidas o alternativamente, guardarían aquellos que se obtuvieron de personas que en algún momento han tenido algo que ver con la Justicia.

En ocasiones el estudio conjunto del ADN problema, junto con el de los familiares, dará el resultado buscado. Pero si no es así existen otras posibilidades como son el análisis de STR del cromosoma Y o del ADN mitocondrial. De hecho la mayoría de bases de datos dedicadas a la identificación de personas desaparecidas, trabajan con este último.

Es obvio que la identificación se complicará si están de por medio las mencionadas técnicas destinadas a esquivar los obstáculos que impone la naturaleza. Será posible que el individuo a identificar sea portador del ADN materno pero no el paterno, o al revés. Otros puede que no mantengan ninguno de los dos y en este caso se puede complicar el asunto si los donantes fueran familiares de los padres.

No es el objetivo de este texto revisar los diferentes procedimientos que se aplican en la reproducción asistida, sino hacer hincapié en su posible interferencia en la investigación forense. Es por esto que en lo que sigue se va a hacer referencia a nuevos ensayos que como se verá enseguida, serían capaces de generar un auténtico puzzle genético difícil de valorar por los expertos.

Como se verá enseguida su origen se encuentra en la necesidad de esquivar enfermedades que la madre trasmite al feto, porque su herencia está asociada al ADN mitocondrial.

En principio la forma más lógica de evitar la patología en la descendencia sería seleccionar embriones masculinos y desechar los femeninos. Se trata entonces de proceder a una selección del sexo del embrión con fines terapéuticos. Conviene recordar que la posibilidad de seleccionar el sexo de la descendencia es un asunto que se viene manejando desde la antigüedad. De hecho tienen su origen en la antigua Grecia, entre el 500 al 428 a.C, y no con el fin de evitar una enfermedad, sino más bien justificados por la mayor relevancia social y cultural adjudicada en esa época a los varones. El procedimiento utilizado tenía su fundamento en una hipótesis, defendida por el filósofo Anaxagoras, según la cual los espermatozoides presentes en el testículo izquierdo originaban mujeres. Por tanto bastaba eliminarlo para conseguir la producción de individuos del sexo masculino únicamente. Después se le unieron otras propuestas igualmente curiosas. Leófanes por ejemplo, introdujo una variación al método original de Anaxagoras, al sugerir que en lugar de extirpar el testículo a anular, se atara. Por su parte Empedocles asociaba el sexo del futuro bebé a la cantidad de calor de la matriz, e incluso Aristóteles dio su opinión al respecto para mostrarse cauteloso sobre la eficacia de estos procedimientos.

Afortunadamente estas ideas iniciales han quedado en el olvido y en la actualidad se cuenta con técnicas que aseguran buenos resultados. Sin embargo recientemente se ha ido algo más allá de la simple selección del sexo y se trabaja en nuevas investigaciones que, aunque en principio se desarrollaron con el objetivo de mejorar la fertilidad, actualmente se están orientando hacia la prevención de enfermedades mitocondriales.

El origen de estas técnicas se encuentra en el conocimiento de que la calidad del citoplasma del oocito (también denominado ooplasma) es determinante para la fertilidad, siendo un factor limitante de las posibilidades de embarazo. En consecuencia pata tratar de mejorarla una de las posibilidades es recurrir a lo que se conoce como transferencia citoplasmática (o citotransfer en adelante). Mediante este procedimiento se sustituye el citoplasma del ovocito procedente de una paciente con fracaso de implantación recurrente, por otro que se extrae del procedente de una donante potencialmente fértil.

Como consecuencia y puesto que la sustitución no es completa -afecta generalmente a un 10-15% de citoplasma-, el individuo derivado sería poseedor de tres ADN, uno nuclear y dos mitocondriales (lo que se conoce como heteroplasmia).

Otra posibilidad de corregir la baja calidad del ooplasma se fundamenta en la transferencia del núcleo del oocito problema a otro sano que previamente ha sido enucleado. Este procedimiento evita en principio la presencia de dos poblaciones mitocondriales (puesto que solo se mantendrían las del citoplasma donante). No obstante se debe tener en cuenta que en los núcleos extraídos pueden quedar mitocondrias residuales. Los intentos de eliminarlas mediante tratamientos de incubación en bromuro de etidio o por centrifugación, por ejemplo. No consiguen el éxito en un 100%.

Por tanto de nuevo se debe aceptar la posibilidad de que se genere heteroplasmia.

Estas técnicas no se practican hoy en día con el objetivo para el que se diseñaron debido a lo problemas éticos que conllevan, así como por la falta de seguridad de sus resultados. Efectivamente se debe admitir que no es posible asegurar que la transferencia de citoplasma sea una técnica segura, pese a que mejore la calidad de los embriones. La misma valoración sería aplicable a la transferencia de núcleo, que además genera un rechazo añadido por su similitud con la clonación.

Sin embargo como se ha apuntado anteriormente, se están postulando como una opción para evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales.

En este sentido e independientemente de los mencionados problemas éticos que estos procedimientos suscitan, junto con los riesgos -aún no evaluados- para la salud futura del individuo generado con su auxilio, no hay duda que de ser llevadas a la práctica, estas técnicas van a complicar el estudio genético con fines forenses, añadiendo a las posibles causas conocidas de error otras muchas de difícil control. El tiempo dirá si se pueden aceptar como una opción válida.



Mientras tanto y por si acaso, quizá sea necesario más que nunca tener presente el acertado consejo que ofreció el Maestro Holmes cuando dijo "Una vez que se descarta lo imposible, lo que queda es la verdad por improbable que parezca".


Autores; E. Pascual, Ana Castelló Ponce.
12/2014

Os dejo el link con el artículo: http://www.uv.es/gicf/4A1_Castello_GICF_12.pdf

lunes, 23 de marzo de 2015

Los lunes me MATAN: Vayamos por partes

Bueno chicos, hoy os postearé el primer asesino de los que dije que publicaría una vez por semana. Llamémoslo Los lunes me MATAN.
Así que, hoy en Los lunes me MATAN vamos a hablar de Jack el Destripador.
Jack el Destripador fue un asesino en serie que actuó en Inglaterra en 1888. En aquella época, tras la inmigración dirigida hacia Londres a finales del siglo XIX las zonas como el East End (lugar donde se produjeron los asesinatos a manos de Jack el Destripador, es decir su Zona de Confort) también sufrieron una superpoblación que produjo un aumento en los niveles de violencia, alcoholismo y un aumento en la prostitución que llegó a alcanzar ya un nivel altísimo con la crisis económica.
Ahí empezó a matar Jack el Destripador. Hagamos una ficha después de nuestra pequeña introducción histórica:
Nombre: Jack el Destripador
Zona de confort: East End
Época de los asesinatos: 1888 (más o menos durante 5 meses)
Modus Operandi: degollamiento, estrangulación y mutilación.
Victimología: sus víctimas eran prostitutas (víctimas de alto riesgo).
Perfil: se le describe como un asesino inteligente, astuto y listo. Con la clasificación de los asesinos en serie que nos dio nuestra compañera (ahí tenéis el enlace para acceder a su post) lo podríamos descrbir como un asesino hedonista o sexual.
Teorías sobre identidad: se sabía por la forma de mutilación y la extracción de algunos órganos que el asesino llevó a cabo que debía tener conocimientos de anatomía. Se pensaba que debía tratarse de algún médico por esta misma razón y quizá, la razón por la que nunca se le llegó a atrapar fue la que indicó Ressler, que buscaban en las altas sociedades cuando en realidad según el mismo, Jack el Destripador debía pertenecer a las clases sociales de sus víctimas.
Otros datos: por la forma en la que llevaba a cabo las laceraciones se le describía como un fetichista de las vísceras, en una ocasión llegó a enviar una carta al jefe de la Policía londinense con un paquete en el que adjuntaba medio riñón de una víctima. Sus crímenes se fueron volviendo más violentos.
Hay hipótesis que defienden que se suicidó.
Atrapado: No, nunca se le llegó a atrapar.

Aquí os dejo un enlace a la fuente de la que he sacado la información. Si tenéis dudas comentad y en la medida de lo posible os intentaré responder. Un saludo :)