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miércoles, 15 de abril de 2015

El psicólogo en la investigación I: La Autopsia Psicológica

Bueno, a estas alturas del blog seguramente muchos de los uqe nos leéis estaréis preguntándoos qué pinta un psicólogo en una investigación de un crimen. Al fin y al cabo, los inspectores encargados de eso han sido especialmente preparados para la resolución del crimen, no hace falta nada más.
Pues sí, de hecho a lo largo de los últimos años se han ido desarrollando una serie de técnicas (procedentes de la unión entre la psicología y la criminología) que permiten a los psicólogos criminales y forenses hacer su trabajo.
Entre ellas está la que me trae aquí, la autopsia psicológica. Buscando en internet encontré un artículo de 2014 que apareció en la Revista electrónica de ciencia penal y criminología en la que Carmen María Velasco Díaz nos habla acerca de esta técnica. Os hago un breve resumen de lo que es y, como siempre, para los más curiosos dejo abajo enlazado el artículo original.

AUTOPSIA CRIMINAL.

¿Qué es?
La autopsia criminal es una técnica mediante la cual el propio profesional sigue los pasos que llevaron a la víctima a su muerte. Cuál era su situación emocional y psicológica en el momento de la muerte, las circunstancias en las que se dio...
Como ya adelanté en mi publicación sobre la perfilación criminal y, al igual que sucede con la autopsia medico-forense tenemos que tener también en cuenta la gran importancia del escenario del cirmen, ya que tanto la víctima como el propio asesino dejan evidencias psicológicas en él.

¿Cuándo se usa?

*Para conocer las causas de la muerte: hay ciertas situaciones en las que es imposible identificar las causas de la muerte mediante una autopsia medico-forense, en concreto dos: muerte incierta o equívoca (se sabe la causa de la muerte pero no las circunstancias, es decir, si fue un accidente, si se suicidó...) y muerte indeterminada o dudosa (en las que debido al estado en el que se encuentra el cuerpo de la víctima es imposible saber la causa de la muerte). Ahí es donde los psicólogos entramos en juego y, volviendo sobre los pasos de la víctima determinamos si fue accidental, suicidio, asesinato...
*Ayudar a conocer un poco más al criminal y así poder llevar a cabo un perfil.
*Determinar la causa que condujo al suicidio de la persona (para poder prevenirlo en futuras circunstancias o ver si en ese suicidio alguien más estuvo implicado...)

¿Cómo se hace?

1. Se pide una evaluación psicológica por parte de familiares de la víctima o de los investigadores acerca de una persona que consideren sospechosa.
2. Tras hacerla el caso es presentado a un perito para corroborar si es necesario llevar a cabo el procedimiento...
3. Se comienza la investigación haciendo uso de todo el material sobre la víctima del que se pueda disponer, se llevan a cabo investigaciones acerca de lo que hizo los días anteriores a su muerte...
4. Se realiza un informe forense con las conclusiones finales tras el trabajo de investigación.

En estos procedimientos también se llevan a cabo procedimientos de ayuda para la recuperación de la memoria de testigos que puedan tener un conocimiento de algo que ayude a resolver el crimen.

Bueno chiquillos, esto es en líneas generales una autopsia psicológica, aquí os dejo el enlace al artículo y os dejo reflexionando sobre la relación de la psicología en la investigación criminal con una frase de Hercule Poirot (personaje de las novelas de Agatha Christie):
"El crimen y la psicología van cogidos del brazo" - Hercule Poirot, Tragedia en tres Actos de Agatha Christie.
Enlace: http://criminet.ugr.es/recpc/16/recpc16-02.pdf

viernes, 20 de marzo de 2015

Entremos en la mente de los asesinos...



¿Alguna vez habéis visto series o leído libros en los que para la resolución de un caso fuese necesario llevar a cabo un perfil del criminal? Yo sí, os recomiendo Mentes Criminales ya que estoy ;)

Bueno, pues este es uno de los puntos que están a cargo de la Psicología Criminal. Según Garrido dijo, se puede definir esta perfilación criminal como: “Una estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del responsable en una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado.”
Para llevar a cabo un perfil psicológico hay que centrarse en varios supuestos dentro del mismo crimen. Hay que buscar la evidencia psicológica en la cual nos fijamos en los aspectos que nos pueden aportar información psicológica sobre el criminal dentro de la escena del crimen.
Antes de centrarnos en los supuestos que nos ayudan a hacer un perfil criminal hablaremos de los dos tipos de perfiles que se pueden hacer:
1.    De agresores conocidos o inductivo – estudio de casos que ya han sucedido para extraer conductas de estos agresores. Ressler lo llevó a cabo en su proyecto de Investigación de la Personalidad Criminal (PIPC) realizando entrevistas a distintos criminales por varias cárceles de EEUU. 
2.   El de agresores desconocidos o método deductivo – se basa en el análisis de:
a.       La escena del crimen: es el lugar que el mismo asesino ha elegido para matar a la víctima, es donde más transferencia hay entre el agresor y su víctima de forma que es de donde más información psicológica podremos extraer. Hay que tener en cuenta la posible manipulación de la misma a lo cual se le conoce como conciencia forense o acto de precaución a la hora de investigar sobre la escena.
b.      Perfil geográfico: versa sobre la zona de confort del asesino. Es su territorio, nos indica cómo se desplaza por su zona, dónde podemos buscarlo y dónde puede actuar. Al igual que un depredador, nuestro asesino matará en la zona donde se sienta cómodo. A este caso hay excepciones como los asesinos desorganizados (que se guían por impulsos pero que matará cerca de la zona de desarrollo de su vida debido a que no se desplazará a grandes distancias para buscar a las víctimas) o el viajero (porque prefiere viajar lejos de su zona de residencia para matar)
Es interesante tener en cuenta el estudio del círculo de Canter, que llevó a cabo un estudio sobre violadores y vio que entre el 50 y el 70 % de los mismos vivían en un área que podía ser delimitada por un círculo uniendo los lugares más alejados donde habían atacado.
c.       Modus operandi y firma: el primero es el método que usa el asesino para llevar a cabo su crimen, las técnicas y decisiones que ha tenido que tomar para matar. Podemos deducir de esto características psicológicas del asesino (planificador, inteligente, la profesión que desempeña…). Cambia a lo largo de los crímenes con el aprendizaje de habilidades por parte del agresor. Tiene tres metas funcionales: proteger la identidad del delincuente, llevar a cabo con éxito la agresión y facilitar la huida.
La firma sin embargo, es el motivo del crimen. Nos da información más profunda del asesino. No cambia.
d.      Victimología: la víctima es muy importante en el perfil debido a que ha sido elegida por el asesino. Si ésta ha fallecido habrá que hacer una autopsia psicológica, de donde podemos sacar información de la misma como sus temores, trabajo, amistades, hábitos…
Según las autopsias se puede clasificar a las víctimas en víctimas de alto riesgo y de bajo riesgo. Esta clasificación fue hecha por Ressler.
La investigación de la víctima también nos puede dar una huella psicológica del criminal debido a que entre ambos hay una relación, ya que el asesino usa a la víctima para contar una historia, en esa relación es donde se refleja la personalidad del asesino.

En la realización de estos últimos perfiles también necesitamos del perfil inductivo o de agresores conocidos.
¿Por qué no os veis después de estas entradas que estamos haciendo un capitulito de Mentes Criminales e intentáis hacer un perfil? Seguro que ya sois unos expertos…