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domingo, 19 de abril de 2015

Perfilamiento criminal

PERFILIACIÓN CRIMINAL: UNA HERRAMIENTA AUN POR MEJORAR


Leí hace poco una noticia del 18 de marzo de 2015 sobre el caso de los abusos sexuales cometidos presuntamente por un sacerdote en el caso del clan de los Romamones.[1] En el artículo escrito por José Ramón Villalba, se hablaba sobre la prueba practicada al líder del clan, Román M. V., por el Servicio de Análisis de la Conducta de la Policía Nacional para tratar de verificar la credibilidad de los testimonios prestados en sus declaraciones en sede policial.
Con ello quise investigar sobre una de las técnicas de investigación criminóloga que debe emplear el psicólogo criminal en su profesión, que es precisamente la perfilación criminal. Se trata de una técnica que tiene su fundamento en un minucioso análisis a los diferentes patrones conductuales en los delincuentes conocidos, con el objetivo de definir y catalogar una serie de tipologías para ayudar en los posibles casos que surjan en el futuro, en especial aquellos en los que no se conoce al responsable. Dicho análisis se debe realizar a partir de los indicios físicos y psicológicos encontrados en la escena del crimen (perfilación criminal deductiva).[2]
Por tanto, estamos hablando de una herramienta de investigación elaborada a partir de las ciencias de la conducta. Sin embargo, al parecer se trata de un método relativamente reciente (Ressler, 1986; Homant y Kennedy, 1998), lo que significa que existen ciertos problemas al carecer de una metodología redactada y establecida y de no tener una base teórica suficientemente investigada. De hecho, hay pocos documentos a los que hacer referencia con respecto a una vista preliminar de esta materia por la red. Encontré interesante una breve entrada que hacía referencia al libro 20 puntos para comprender un perfil delictivo[3].
Mi impresión inicial, resultado de una breve búsqueda de información sobre la investigación de la perfilación criminal, es que en este campo queda aún mucho que recorrer y en el que se debe profundizar y promover la investigación.




[2]  HARRIS, D. Profiles In Injustice (2003). Boletines terminológicos y normativos. Nº 51. http://www.europarl.europa.eu/transl_es/plataforma/pagina/celter/bol51.htm [Consultado en Abril de 2015]
[3] SANTIAGO GOMEZ, T (2010). 20 puntos para comprender un perfil delictivo. Editorial: UBIJUS.

PSICOLOGÍA EN EL INTERROGATORIO POLICIAL (II)

El pasado 5 de abril hablaba en la entrada Psicología en el interrogatorio policial sobre la importancia del interrogatorio al sospechoso en la investigación policial, y señalaba brevemente algunas de las técnicas más conocidas.
Ha considerado interesante nombrar la mayoría de las técnicas empleadas, haciendo en esta ocasión una breve intervención sobre lo que se pretende con cada una de estas, basándome en el capítulo IV del libro Psicología Criminal, del criminógolo José María Otín del Castillo.[1]
·         Método indirecto: suele emplearse en situaciones donde hay menor certeza de culpabilidad del sujeto o para tratar a sujetos con conocimiento culpable, donde el interrogador ofrece una imagen de duda con respecto a la inocencia del sujeto. Usa rodeos dialécticos, con preguntas indirectas, y es el interrogado el que debe ir narrando lo que sabe. También se usa la divagación para abarcar de más información y acabar concretando. Con ello, se pretende además que puedan inventar una coartada coherente. Es necesario controlar la dirección que toma el interrogatorio en todo momento.
·         Estrategia del desarrollo cronológico: esta estrategia trata de establecer con coherencia la cadena casual que ha determinado la conducta investigada. En este caso, o bien se señalan los motivos que han llevado al sujeto a cometer el delito y después se le incrimina, o bien se plantea a la inversa. Este método depende en buena medida de las pruebas obtenidas.
·         Estrategia del desarrollo lógico: estrategia muy vinculada al método indirecto que veíamos en primer lugar, e incluso forma parte del mismo podríamos decir, ya que se trata de partir de un punto más lejano temporal hasta el momento que interesa investigar; el “pero” de este procedimiento es que el sujeto debe ser informado en todo momento de los hechos concretos de los que se le acusa.
·         Actitud de acusación directa: aquí el interrogador adquiere una cierta carga de agresividad manifiesta, con una intervención muy participativa y mostrando una gran seguridad en la culpabilidad del sujeto. Se emplea sobre todo en los delincuentes que son habituales o con carácter más duro.
·         Actitud comprensiva-indulgente: la siempre mencionada táctica del poli bueno, suele ser para delincuentes que muestran una clara emotividad en el carácter, lo cual supone para el interrogador adoptar una actitud abierta y no agresiva, con alguna que otra atención personal, etc.
·         Actitud de credulidad: técnica muy empleada en los casos de psicópatas necesitados de estimación social e individuos border-line. El interrogador no solo ve “normales” las “hazañas” del sujeto, sino que puede permitirse alabarlas en cierta medida.
·         Falsas confesiones: a veces puede surgir porque el interrogado crea que es culpable cuando no lo es debido generalmente a algu tipo de trastorno o enfermedad mental, o incluso amnesia o alguna intoxicación. Es necesario en estos casos evaluar la fiabilidad de una confesión, para lo cual habrá que tener especialmente presente las características del interrogatorio, las circunstancias que llevaron a la detención del sujeto, etc.










[1] JOSÉ MARÍA OTÍN. (2009). Técnicas de btención de información en hechos criminales. PSICOLOGIA CRIMINAL(pp. 120-122). Valladolid: Lex Nova

miércoles, 15 de abril de 2015

El psicólogo en la investigación I: La Autopsia Psicológica

Bueno, a estas alturas del blog seguramente muchos de los uqe nos leéis estaréis preguntándoos qué pinta un psicólogo en una investigación de un crimen. Al fin y al cabo, los inspectores encargados de eso han sido especialmente preparados para la resolución del crimen, no hace falta nada más.
Pues sí, de hecho a lo largo de los últimos años se han ido desarrollando una serie de técnicas (procedentes de la unión entre la psicología y la criminología) que permiten a los psicólogos criminales y forenses hacer su trabajo.
Entre ellas está la que me trae aquí, la autopsia psicológica. Buscando en internet encontré un artículo de 2014 que apareció en la Revista electrónica de ciencia penal y criminología en la que Carmen María Velasco Díaz nos habla acerca de esta técnica. Os hago un breve resumen de lo que es y, como siempre, para los más curiosos dejo abajo enlazado el artículo original.

AUTOPSIA CRIMINAL.

¿Qué es?
La autopsia criminal es una técnica mediante la cual el propio profesional sigue los pasos que llevaron a la víctima a su muerte. Cuál era su situación emocional y psicológica en el momento de la muerte, las circunstancias en las que se dio...
Como ya adelanté en mi publicación sobre la perfilación criminal y, al igual que sucede con la autopsia medico-forense tenemos que tener también en cuenta la gran importancia del escenario del cirmen, ya que tanto la víctima como el propio asesino dejan evidencias psicológicas en él.

¿Cuándo se usa?

*Para conocer las causas de la muerte: hay ciertas situaciones en las que es imposible identificar las causas de la muerte mediante una autopsia medico-forense, en concreto dos: muerte incierta o equívoca (se sabe la causa de la muerte pero no las circunstancias, es decir, si fue un accidente, si se suicidó...) y muerte indeterminada o dudosa (en las que debido al estado en el que se encuentra el cuerpo de la víctima es imposible saber la causa de la muerte). Ahí es donde los psicólogos entramos en juego y, volviendo sobre los pasos de la víctima determinamos si fue accidental, suicidio, asesinato...
*Ayudar a conocer un poco más al criminal y así poder llevar a cabo un perfil.
*Determinar la causa que condujo al suicidio de la persona (para poder prevenirlo en futuras circunstancias o ver si en ese suicidio alguien más estuvo implicado...)

¿Cómo se hace?

1. Se pide una evaluación psicológica por parte de familiares de la víctima o de los investigadores acerca de una persona que consideren sospechosa.
2. Tras hacerla el caso es presentado a un perito para corroborar si es necesario llevar a cabo el procedimiento...
3. Se comienza la investigación haciendo uso de todo el material sobre la víctima del que se pueda disponer, se llevan a cabo investigaciones acerca de lo que hizo los días anteriores a su muerte...
4. Se realiza un informe forense con las conclusiones finales tras el trabajo de investigación.

En estos procedimientos también se llevan a cabo procedimientos de ayuda para la recuperación de la memoria de testigos que puedan tener un conocimiento de algo que ayude a resolver el crimen.

Bueno chiquillos, esto es en líneas generales una autopsia psicológica, aquí os dejo el enlace al artículo y os dejo reflexionando sobre la relación de la psicología en la investigación criminal con una frase de Hercule Poirot (personaje de las novelas de Agatha Christie):
"El crimen y la psicología van cogidos del brazo" - Hercule Poirot, Tragedia en tres Actos de Agatha Christie.
Enlace: http://criminet.ugr.es/recpc/16/recpc16-02.pdf

lunes, 6 de abril de 2015

PSICOLOGÍA EN EL INTERROGATORIO POLICIAL


Investigando sobre el tema de la psicología en los interrogatorios policiales, encontré a través de la Fundación Universitaria Behavior & Law un resumen del artículo “La importancia del interrogatorio al sospechoso en la investigación policial” (Dragana Batic y Bogdancho Gogov) de la Universidad de Sofía (Bulgaria), publicado en enero de este año y traducido por Leticia Moreno.

El artículo, enmarcado en los EUU, trata de exponer una serie de puntos y procedimientos, además de varios conocimientos teóricos que son necesarios para realizar un interrogatorio de la mejor forma posible, cuyo objetivo no es sino captar la información útil. Los interrogatorios, como sabemos, los realizan los agentes de policía, por lo que en muchas ocasiones la ayuda y asesoramiento del psicólogo en estas áreas es bien solicitada, ya que se debe establecer un contacto eficaz y eficiente con el sospechoso y del conocimiento criminológico y psicológico para dirigir la entrevista.

Las técnicas de los últimos 50 años nos son conocidas. Una de las técnicas más habituales que se usan la minimización o maximización del delito y las responsabilidades del sospechoso. Con ello se pretende atenuar la responsabilidad del sospechoso para que se lleve a cabo una confesión del mismo, o lo que es lo mismo, el tipo de interrogatorio del “poli bueno” que vemos en las películas (minimización), o por el lado contrario, se pretende agravar las consecuencias del acto delictivo e infundir de esta manera un fuerte sentimiento de culpa al sospechoso, el interrogatorio del “poli malo” (maximización).
Estas técnicas actualmente tratan de dirigirse más hacia una manipulación psicológica y el engaño. Ciertamente pueden ser muy eficaces, pero como se cita en el artículo, existen múltiples riesgos. Por ello se señala las consecuencias indeseadas de las técnicas coercitivas y manipulativas de interrogatorio recomendadas en algunos manuales.

Os recomiendo que le echéis un vistazo aquí si sentís curiosidad.

Para ejemplificar esta técnica os dejo el vídeo de una escena del interrogatorio del Guasón que forma parte de la película de Batman: El Caballero Oscuro. A ver si identificáis quién representa cada papel.