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sábado, 25 de abril de 2015

RADIO: ciberdelincuencia.

Como bien dice el título y como ahora escucharéis, existe la delincuencia por Internet. No es novedad, ¿verdad? Pues bien, en la mayoría de las ocasiones las redes sociales nos permiten abrirnos más a la sociedad, mostrar más de nosotros. No obstante, y aquí ¡cuidado lectores!, aquello que publicamos nos hace más o menos visibles, y todo puede ser utilizado por los agresores (fotos, vídeos, información...).

También he querido destacar que la ausencia de vigilancia hace mucho más fácil este fenómeno, y que en ocasiones la víctima no es capaz de detectar la agresión, o bien no sabe como denunciarlo (esto último ocurre frecuentemente también en el mundo físico).

El primer estudio que este programa nos muestra, nos aconseja el uso de supervisor por parte de alguien más (por ejemplo de los padres en caso de ser menores) y sistemas de protección como antivirus y privacidad de las reces sociales que se usan.

Escuchando este programa, podréis conocer los tipos de delincuencias que existen en nuestro país (desde económicos, hasta amenazas, acoso sexual, etc.), y sus respectivos porcentajes en España.
Os dejo el link abajo donde podéis escucharlo.


FUENTE: rtve.es
LINK: http://mvod.lvlt.rtve.es/resources/TE_SINVESC/mp3/8/2/1429780890728.mp3
FECHA: 23 de Abril de2015

jueves, 9 de abril de 2015

Psicología penitenciaria I: ¿El objetivo de las cárceles es castigar o rehabilitar?

Desde hace ya unas semanas, vengo pensando en este tema por lo que mis entradas esta semana girarán en torno a ello. Espero que os gusten, así que vamos a por ello.

 Si bien es muy importante el trabajo de investigación, busca y captura de los delincuentes y criminales, es más necesario saber qué va a pasar después de que salgan. Considero que la finalidad del actual sistema penitenciario español, lejos de buscar la "reeducación y la reinserción social de los reclusos", como reza en la Constitución y en la Ley Orgánica General Penitenciaria 1/1979, se basa fundamentalmente en mantener el orden y disciplinas de los mismos dentro de la cárcel.

Investigado sobre el tema, encontré un estudio realizado el año pasado por E.M Calvo sobre el Impacto del encierro carcelario en los cuerpos y emociones de las mujeres presas en el que se plantea esta problemática. El estudio se hizo en la prisión de Nanclares de Oca (Álava, Comunidad Autónoma de Euskadi) y se basa en entrevistas a 49 mujeres presas, las cuales relatan principalmente abusos por falta de intimidad, la poca asistencia sanitaria y psicológica.

Se describe entonces al sistema penitenciario como

"(...) un sistema social alternativo, donde están muy acentuadas las relaciones de poder y las dinámicas de género. El asfixiante ambiente de la prisión, tanto en su vertiente arquitectónica como en su configuración social, es fuente primordial de padecimientos psicológicos y emocionales de las mujeres presas. La pena privativa de libertad, a pesar de que en sus fundamentos legales tiene como principal objetivo la resocialización de las personas presas, en la práctica está principalmente orientada a la guarda y custodia, tanto en lo que respecta a la organización general de la vida en prisión, como en la arquitectura de los centros penitenciarios y las políticas penitenciarias. El propio personal sanitario reconoce esta priorización de lo regimental sobre lo asistencial entre las carencias estructurales de los centros penitenciarios españoles (CAPRI, 2003). La vida en prisión se convierte en un sistema social alternativo con su propia cultura, sus normas y hábitos, y sus propias dinámicas de relación, tanto entre las personas presas y el funcionariado, como entre las personas presas constituyendo una «institución total»" (Goffman, 1998).
Dentro de este entorno agresivo y disfuncional, las presas han confesado haber padecido ataques de ansiedad, depresión y, en algunos casos, intentos de suicidio. Esto es “tratado” por el personal sanitario con la prescripción excesiva de fármacos, que la mayoría de las presas deciden no tomar ya que reconocen que:
 “Aquí todo lo solucionan con pastillas. Los médicos. Bah, si estás nerviosa, una pastilla. Pero que no, yo lo que necesito es hablar, no necesito pastillas. ¿Prepotente? No soy prepotente. A mí me gusta que me escuchen.”
Esta realidad dificulta que se cumplan los objetivos fundamentales de la institución penitenciaria. Además de la poca colaboración que los/las internas dan a seguir el tratamiento para modificar su conducta, la masificación, la falta de medios, tiempo y preparación del personal psicológico, entre otros, imposibilitan que se dedique el tiempo suficiente a tareas terapéuticas y un excesivo gasto en fármacos desequilibran la balanza hacia una “opción rápida” que al final no sirve para nada. 

Tal como dicen Esther García Usieto e Iñaki Markez Alonso en su Guía. Atención y tratamientos en prisión por el uso de drogas es necesario (2012), entre otras cosas, que las políticas penitenciarias se adapten a las necesidades y demandas de las internas, ya que es bastante notable que éstas son tratadas más como un objeto que como sujeto.

Aquí os dejo el estudio completo realizado en la prisión de Nanclares de Oca.

Os invito a que saquéis vuestras propias conclusiones.

martes, 31 de marzo de 2015

Violencia familiar y el maltrato infantil.

Sigamos hablando de violencia, en este caso familiar. Un tema que en ocasiones da escalofríos, sobre todo cuando las víctimas son niños, ¿verdad?

En este artículo se hable de la violencia en menores dentro de una familia, algo que parece muy traumático a primera vista; y no hace falta decir que también existe la violencia de género (en mujeres) bastante llamativo también, e incluso el maltrato de la mujer al hombre, quizás menos común y por eso lo consideramos de poco impacto.

Hoy día, existen diversas organizaciones de apoyo a estos menores y de protección. También se realizan estudios sobre el tema, pero estos son difíciles de extrapolar, ya que es un tema que una propia familia no reconocería, o nunca serían del todo verdaderas.

Además, como veréis durante la lectura del artículo, hay varios tipos de maltrato infantil. Los ejemplos que se muestran son: maltrato físico, maltrato psicológico o emocional, abuso sexual y abandono o negligencia.

Otros temas de lo que se tratan, es la violencia familiar (no solo centrada en menores) y el miedo de denuncia.


Os dejo el link del artículo.

Violencia familiar y el maltrato infantil
Gran parte de las agresiones hacia los niños permanece oculta por muchas razones, una de ellas es el miedo, más si quienes la ejercen son mamá o papá. ¡Alcen la voz y denuncien!

.  AGENCIAS

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato o la vejación de menores abarca todas las formas de malos tratos físicos y emocionales, abuso sexual, descuido, negligencia o explotación comercial o de otro tipo, que originen un daño real o potencial para la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.
En ese sentido, aun cuando el maltrato físico hacia niñas y niños fue el primer tipo de maltrato en ser identificado y, por consiguiente, en ser estudiado principalmente por los médicos pediatras, en la actualidad la mayor parte de los especialistas reconocen cuatro tipos de maltrato infantil: a) maltrato físico; b) maltrato psicológico o emocional; c) abuso sexual y d) negligencia.

Maltrato físico
Rosa María Álvarez de Lara, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, cita que el castigo corporal a los niños es una práctica culturalmente aceptada en la mayoría de los países, ello se debe a que siempre se ha legitimado socialmente el castigo físico en la crianza infantil.
Esta forma de castigo es la única forma de violencia interpersonal consentida por la ley bajo la suposición de que el castigo corporal está sustentado, según prácticas culturales ancestrales, en el ejercicio del derecho de corrección o de educación. Como un resabio de estas prácticas, en nuestro país todavía algunos códigos penales estatales, hasta fechas muy recientes, consideraron que las conductas de este tipo no eran punibles cuando en ejercicio del derecho de corrección se infringieran a la víctima lesiones que tardaran en sanar menos de 15 días.

Maltrato psicológico o emocional
James Barbarino y sus colaboradores, en el artículo titulado “The psychologically battered child”, publicado en la Jossey Bass Social and Behavioral Science Series, consideran que el maltrato psicológico no requiere la presencia de daños físicos, con solo presenciar la violencia en la familia o experimentar abandono, rechazo o explotación, se considera que el niño ha estado expuesto a comportamientos que constituyen abuso o maltrato psicológico. La mayoría de los expertos coinciden en que el maltrato psicológico debe involucrar un patrón de comportamiento destructivo por parte de un adulto y no ser meramente un incidente aislado.
De acuerdo con especialistas, existen cinco categorías de comportamiento que constituyen maltrato psicológico: el rechazo, el aislamiento, asustar o aterrorizar a la víctima, ignorarla y corromperla; en casos extremos pueden las víctimas sufrir más de dos de estas categorías. Este tipo de abuso puede resultar muy difícil de reconocer, aun para los especialistas, y a menudo puede llegar a confundirse con perturbaciones emocionales o psicológicas que tienen otro origen y que de no ser tratadas adecuadamente pueden originar serios trastornos a las víctimas.

Abuso sexual
Según el Informe Experto de la ONU de 2006, cada vez se reconoce más la existencia de la violencia sexual en el hogar, y de acuerdo con varios estudios realizados en 21 países, entre el 7 y el 36 por ciento de las mujeres y entre el 3 y el 29 por ciento de los hombres dijo haber sido víctima de agresiones sexuales durante su infancia. Según la mayoría de estos estudios, la tasa de abusos sufridos por las niñas es de 1.5 a 3 veces la de los varones. La mayoría de los abusos suceden dentro del círculo familiar.
De modo similar, un estudio de varios países realizado por la OMS, en el que se recogieron datos tanto de países desarrollados como de países en vías de desarrollo, mostró que entre el 1 y el 21 por ciento de las mujeres manifestaba haber sufrido abusos sexuales antes de los 15 años, en la mayoría de los casos por parte de varones miembros de la familia que no eran ni su padre ni su padrastro.
En este rubro también se puede integrar la práctica muy generalizada de los matrimonios forzados. En el mencionado informe de la ONU se calcula que 82 millones de jóvenes mujeres contraen matrimonio antes de cumplir 18 años y un número considerable contrae matrimonio a edades mucho más tempranas, a menudo de manera forzada y corren riesgo de sufrir violencia.

Abandono o negligencia
La OMS la define como aquella situación donde las necesidades físicas (alimentación, vestido, higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación o cuidados médicos) y cognitivas básicas del menor no son atendidas temporal o permanentemente por ningún miembro del grupo de los que están obligados a prestarle cuidado. La negligencia puede ser: A) Física, cuando no proporcionan los cuidados necesarios al infante o no se le supervisa adecuadamente, lo que puede llevar a ocasionarle daños. B) Médica, la falta de atención de salud tanto para la prevención de enfermedades como para atendérselas. C) Educativa, la falta de atención para que el niño o la niña asista regularmente a la escuela y la falta de vigilancia para que este no realice conductas que le lleven a un daño, por ejemplo, permitiendo que el niño use alcohol o drogas.

Violencia familiar
Rosa María Álvarez de Lara enfáticamente considera que la familia, que debería ser el lugar donde todos sus miembros estuvieran más protegidos, en ocasiones resulta ser el espacio que presenta más riesgos para la seguridad de los más vulnerables, especialmente de los menores de edad.
Cuando la familia falla en otorgar a sus miembros la protección adecuada y cuando la seguridad de niñas y niños está en juego, entonces la intervención de las instituciones de protección y bienestar de la niñez deberían participar necesariamente. Gran parte de la violencia ejercida contra los niños permanece oculta por muchas razones. Una de ellas es el miedo: muchos niños tienen miedo de denunciar los episodios de violencia que sufren y más aún si quienes la ejercen son el padre o la madre. En numerosos casos, el padre o la madre -que deberían proteger a sus hijos- permanecen en silencio cuando la violencia la ejerce su cónyuge u otro miembro de la familia, un miembro relevante del grupo o de la sociedad. 

El miedo
El miedo está estrechamente relacionado al estigma que generalmente va unido a las denuncias de violencia, sobre todo en los lugares en que el “honor” de la familia se sitúa por encima de la seguridad y el bienestar de los niños. En particular, la violación y otras formas de violencia sexual pueden acarrear el recrudecimiento del silencio, más violencia o la muerte.
El movimiento de las mujeres fue el primer denunciante de la violencia familiar y de género, empeñada en visibilizar la magnitud y la crueldad del abuso silenciado por el simple hecho de que ocurre en el ámbito “privado”, pero que en realidad esconde la discriminación hacia las mujeres y el maltrato de los niños sometidos en un mundo patriarcal al abuso de los hombres y los adultos.

Convención de los Derechos del Niño
En este contexto, los médicos fueron los que lograron que este problema, que todavía afecta profundamente la vida de millones de niñas y niños en el mundo entero y que limita seriamente las posibilidades de desarrollo humano de buena parte de la humanidad, se reconociera como un asunto prioritario en la agenda de los Estados y en las políticas públicas gubernamentales.
Se incluyó el tema del maltrato infantil en la Convención de los Derechos del Niño, en el Artículo 19, que establece que la obligación de los Estados parte de proteger al niño o niña contra toda forma de abuso, descuido o abandono, y en las leyes nacionales sobre los derechos de niños, niñas y adolescentes.
Sin embargo, particularmente la violencia hacia los menores sigue siendo poco atendida, a pesar de que desde hace muchos años existen en México instituciones encargadas de velar por la seguridad y el bienestar de los niños y se ha avanzado en la adecuación del marco jurídico protector de niñas y niños; es quizá por eso que los casos detectados en instituciones de salud o de educación o denunciados por vecinos o familiares suelen ser casos de violencia extrema y en los que las instituciones de protección al menor llegan a intervenir.

México y España
Asimismo, en México no existe un plan integral de protección a niñas y niños, de ahí que las acciones que se toman resultan insuficientes, desarticuladas y en ocasiones ineficientes. Un ejemplo de esta desarticulación son las resoluciones judiciales sobre guardia y custodia de menores de edad, que en ocasiones no toman en cuenta la situación de violencia que aquellos viven en su ámbito familiar. 
En España, en 2003, la Red de Organizaciones de Mujeres contra la Violencia de Género denunció que el 100 por ciento de los maltratadores solicita la guardia y custodia de sus hijos en los procesos de separación, mientras que en otros procesos solo la piden 15 por ciento de los padres, esa situación motivó que esta Red fuera particularmente crítica acerca de la insensibilidad de los jueces de familia en relación con la violencia a la concesión en todos los casos del régimen de visitas, incluso en ocasiones en las que los padres se encontraban en la cárcel, asimismo, llamaron la atención sobre el hecho de que desde 1997 hubieran muerto 51 menores asesinados por sus padres.

Falta de pruebas
En este mismo sentido, se ha dicho que a pesar del relato de las víctimas y de informes médicos, en numerosos casos y sin una investigación profunda, prevalece la falta de pruebas y la presunción de inocencia del progenitor sospechoso y se archivan las causas, lo que, en su opinión, condena a los menores “a un más que posible y perverso régimen de visitas con el presunto agresor”. En México no es posible estudiar a fondo este problema, dado que ni las encuestas, ni las estadísticas de casos de maltrato infantil son representativas del problema real, pues las primeras se realizan desde la perspectiva de las instituciones que las llevan a cabo y las segundas no son confiables por la diversidad de metodologías que les dan origen y que en el mejor de los casos las recoge el Inegi, el cual no incluye los casos de violencia que no se reportan.

¡Denuncia!... callarte te convierte en cómplice.

Una de cada cuatro mujeres, víctima de la 'violencia psicológica de control' por parte de su pareja.



Dado que los fundadores de este blog cursamos un grado de psicología, me parecería adecuado hablar de violencia psicológica. Este tipo de maltrato no parece tan llamativo como la violencia física, por ejemplo. No es tan visto en prensa y tampoco es fácil percibirlo ya que suele ocultarse más entre las parejas. ¿Quién no ha oído, por ejemplo, hablar de violencia de género?

Es cierto que escuchar casos de maltrato físico causa más conmoción en las personas que el psicológico, pero también se debería hacer hincapié en este último, pues muchas veces no nos damos cuenta de ello. Cuando tu pareja te controla más de lo normal, o incluso agresiones verbales, van creando poco a poco esa agresión psicológica. 

La agresión física, produce daños físicos en la persona; pero si nos paramos a pensar, la agresión psicológica no solo afecta a nuestro bienestar psicológico, sino también al físico si se manifiesta mediante cambios fisiológicos, o incluso cambio emocional que también afecta al físico en muchas ocasiones. 


Ahora os dejo el artículo y el link, y os invito a pensar en aquellas cosas que por el simple hecho de no darles importancia, parece que carecen de ella.




Una de cada cuatro mujeres, víctima de la 'violencia psicológica de control' por parte de su pareja.



Una de cada cuatro mujeres ha sufrido "violencia psicológica de control" por parte de su pareja o ex pareja masculina a largo de su vida, lo que en términos absolutos podría rondar los cinco millones de personas. 
Tal control se traduce en actitudes por parte del hombre como no dejarle ver a sus amigas o amigos, evitar que se relacionase con su familia, querer saber dónde estaba en cada momento, acusarla de infidelidad o enfadarse si hablaba con otro hombre. En el último año, el porcentaje de mujeres que sufren esa violencia es del 9,2%. 
Son datos que figuran en la macroencuesta encargada al Centro de Investigaciones Sociológicas por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 
El sondeo, presentado por el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, y la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Blanca Hernández, ha contado con una muestra de 10.171 mujeres de 16 o más años que han sido preguntadas por aspectos concretos de la violencia psicológica de control, emocional, económica, física y sexual, dentro y también fuera de la pareja. 


El 12,5% ha sufrido violencia de género

De la encuesta se desprende que el 12,5% de las mujeres de 16 y más años ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja o ex pareja (un 2,7% lo ha padecido en el último año) y un 13% ha sentido a lo largo de su vida alguna vez miedo de sus parejas, informa Europa Press. En el 64,2% de los casos de violencia de género, los hijos menores de edad también sufrieron el maltrato. 
La cifra implica un aumento frente al 10,9% que declaró haber padecido violencia machista en 2011, el año de la anterior encuesta. No obstante, aquélla preguntaba por los últimos 10 años y sólo sondeaba a mayores de edad, mientras la actual ha preguntado a menores de 16 y 17 años abordando la violencia en toda una vida. 
El estudio también refleja que un 77,6% consigue superar la violencia machista y rehacer su vida.

AUTOR: RAFAEL J. ÁLVAREZ
FUENTE: elmundo.es

jueves, 26 de marzo de 2015

Perdonar al violador que le desfiguró la cara



Como personas de este mundo sabemos que hay infinidad de cosas que nos sorprenden y que cada día surgirán otras nuevas. Esta noticia que os dejo a continuación es una de ellas.

Para muchas víctimas de diferentes tipos de violencia, no les resulta fácil denunciar o alejarse de su agresor por sentirse amenazadas, y sin duda este podría ser uno de esos casos. Lo que posiblemente nadie se esperaba fue la decisión que tomó esta chica de retirar la denuncia hacia su agresor, quien además era su marido con el que había sido casado a los 17 años de edad. Pero más sorprendente aún es el hecho de hacerlo incluso cuando tiene a mucha cantidad de gente apoyándola y ofreciéndola todo tipo de ayudas. Las interpretaciones de dicha decisión pueden ser varias.

La violencia de género ha existido durante toda la historia, y simplemente el hecho de publicar lo que se sabe, alarma al mundo y da una oportunidad más de aportar algo para ganar la lucha contra el problema. Lo importante no es conocer estos sucesos, sino concienciar a la gente para que no ocurran cosas similares.



Os dejo el enlace donde podéis encontrar el artículo:


Perdonar al violador que le desfiguró la cara



Su caso ha conmovido y escandalizado a la sociedad marroquí: Jawla, una menor que fue violada, casada con su agresor y más tarde desfigurada por él con una cuchilla de afeitar porque le pidió el divorcio, ha decidido perdonar a su marido porque dice que le sigue amando.

La noticia ha sentado como un jarro de agua fría a muchas ONG y a las personas que se habían solidarizado con Jawla, de 17 años, cuando ella declaró esta misma semana a una emisora de radio local que perdona a su marido (actualmente en la cárcel) y que renuncia a denunciarle por haberle rajado y desfigurado la cara.

La joven incluso justificó los hechos, ante la sorpresa de todos, porque su marido estaba bajo el efecto de estupefacientes cuando la agredió y que esa agresión la hizo instigado por sus familiares, antes de concluir insistiendo que se suicidará si él no sale de la prisión.

El caso se remonta al pasado 8 de noviembre, cuando el marido de Jawla le agredió con una cuchilla de afeitar causándole profundos tajos en la cara, las manos y otras partes del cuerpo, por haberle pedido el divorcio.

El marido de Jawla era el mismo hombre que la había violado cuando tenía 16 años y con el que entonces fue obligada a casarse con el consentimiento de su familia como forma de "salvar el honor".

El matrimonio permitió al violador evadir la cárcel, en virtud del artículo 475 del Código Penal (que ya fue anulado este año).

La agresión de Jawla tuvo una gran repercusión social y mediática cuando los diarios publicaron primeros planos de su rostro desfigurado, y muchos se sumaron para denunciar la agresión y ofrecer asistencia y apoyo a la joven.

Responsables de la ciudad de Marrakech como el delegado gubernamental, Abdesalam Birkat, o la alcaldesa, Fatima Zahra Mansuri, prometieron encargarse del tratamiento facial y la reconstrucción quirúrgica de la menor.



Reconstrucción facial

Varias asociaciones nacionales se comprometieron a enviar abogados para defenderla contra su agresor, otras ONG francesas se comprometieron a pagarle la reconstrucción facial en Europa, e incluso el consulado de Francia en Marrakech se ofreció para facilitarle un visado exprés.

"Todo esto ha quedado ahora en suspenso -lamentó sorprendido Omar Arbib, representante en Marrakech de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH)-; ahora nos vemos incapaces para denunciar este caso de violencia ante el tribunal tras la renuncia de Jawla".

Y es que la sorprendente retractación de Jawla ha tenido como efecto paralizar todas las iniciativas para ayudarle y hasta su propia madre, indignada, ha dejado de dirigirle la palabra.

Arbib indicó a Efe que, aunque la Fiscalía decida seguir con la acción pública contra el agresor, la renuncia de la víctima significa que lo máximo que podría obtenerse contra él es una leve pena de prisión en suspenso.



A pesar de las diferencias, el caso de Jawla recuerda al de Amina Filali, la niña que fue violada con 15 años y obligada a casarse con su violador, hasta que no aguantó más y se suicidó ingiriendo un matarratas en 2011.

El caso de Amina Filali llevó a que en el pasado enero fuera derogada la ley 475 que permitía a un violador casarse con su víctima y evitar así la cárcel.

Sin embargo, las asociaciones feministas aún esperan la reforma de otras dos leyes: una para castigar con más claridad la violencia machista, y otra para terminar con el matrimonio de menores.



Cada año se casan en Marruecos unas 40.000 niñas menores, muchas de menos de 15 años, gracias a un "agujero legal" en el artículo 20 de la Mudawana (Código de familia): el que contempla que puede haber excepciones, autorizadas expresamente por un juez de familia previo examen médico o social, que permitan desposar a una menor de 18 años.





FATIMA ZOHRA

23/11/2014 12:14 horas

FUENTE: elmundo.es

miércoles, 25 de marzo de 2015

LA PROBLEMÁTICA DEL BULLYING BULLYING. ¿TAMBIÉN EN LA UNIVERSIDAD?

El otro día me encontré en internet con una  noticia y decidí subirla (enlace de la noticia).  El motivo por el cual he decidido publicar una noticia que trata casos y problemas salvadoreños, es porque pienso que no son exclusivos de esa zona. El bullying está presente en todo el mundo.

Si bien  es cierto que, como indica Luis Alfredo Tucios, en la universidad es menos frecuente, no significa que deje de ser un delito y puede desembocar en graves problemas como depresiones, auto-desprecio o tensión.

Supongo que la desinformación sobre el bullying universitario se debe a la falta de denuncias. Sin embargo es “lógica” esta carencia, quiero decir, si ya en la escuela secundaria un/a chico/a que está siendo acosado/a  no se atreve a delatar a su acosador/a, bien sea por vergüenza o por temor a una represalia, en la universidad -donde ya es adulto y se ha madurado- esos temores se ven agrandados. Además se le suma el hecho de que no cuentas con tutores que están ahí para ti todo el tiempo o con tus familiares. Y es por la suma de todo esto que aquellos que la sufren, como las victimas A y B  de esta noticia, permanecen en silencio hasta que ya no pueden más.


Como punto final querría dar otro motivo del porqué de esta entrada. Este blog está dirigido a todo aquel interesado en la Psicología forense y criminal (principalmente), pero  los que espero que más  lo lean sean los estudiantes de Psicología y como futuros psicólogos vean y ayuden a ver que “la crueldad del instituto” puede que no se haya quedado solo en éste.

Fuente

MORALES, L. A. (10 de 1 de 2015). LA PROBLEMÁTICA DEL BULLYING BULLYING. ¿TAMBIÉN EN LA UNIVERSIDAD? Recuperado el 24 de 3 de 2015, de http://psicologiajuridica.org/archives/4110