La periodista del periódico ABC, Eva Pastrana escribía el pasado año un artículo titulado La mejor política penitenciaria: ¿Pensión completa a 16 euros o un jacuzzi gratis?, que me hizo reflexionar al respecto.
Según un estudio realizado por la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) sobre los centros penitenciarios revela que:
Según un estudio realizado por la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (ACAIP) sobre los centros penitenciarios revela que:
1) La tasa de reincidencia penitenciaria en España es de 55%.
2) La tasa de hacinamiento medio en sus centro s es del 173%
3) Existe un 25% de reclusos con necesidades asistenciales.
En este sentido los datos reflejan que el sistema
penitenciario español no es un modelo a seguir si entendemos que uno de los
objetivos del ingreso en prisión, como comentábamos en entradas anteriores, es la "reeducación
y la reinserción social de los reclusos".
Comparando los resultados de otros sistemas penitenciarios
europeos, vemos primero el caso de Noruega. Según un artículo escrito por Chritina Sterbenz titulado Why Norway's Prison System Is So Successful (¿Por qué el sistema penitenciario de Noruega tiene tanto éxito?), la tasa de reincidencia criminal de este país es del 20%. Por otro lado, el periodista del periódico el Confidencial, Rubén Díaz Caviedes, en su artículo Noruega ‘mima’ a sus criminales: jaulas de oro para los asesinos más violentos afirma que es una de las "más
humanas del mundo", ya que sus presos "cuentan con aseos individuales, televisión de plasma en cada
celda, cocinas compartidas, un estudio artístico, clases de cocina, música y
pintura y hasta una pared de roca artificial para practicar la escalada".
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| Dormitorio de un recluso en la prisión de Halden. Fuente: www.businessinsider.com. |
El
objetivo que se persigue con este sistema es "crear una sensación de familia", según palabras de su
arquitecto Per Hojgaard Nielsen, además de prepararlos para la vida en el
exterior con los programas de formación profesional: trabajo de la madera,
talleres de montaje, e incluso un estudio de grabación. Ellos consideran que "la eliminación de la libertad de las
personas es suficiente castigo". Prueba de ello es que el plazo máximo
de encarcelación es de 21 años. Otro dato de interés es el caso de los guardias
de esta prisión, que pueden ser hombres
o mujeres, y que no utilizan armas en las instituciones para no intimidar
innecesariamente a los reclusos, e incluso participan en actividades conjuntas
con ellos.
Por otra parte, países como Holanda y Alemania optan por
programas en los que se cobra a los presos "por determinados conceptos,
como el hospedaje y la comida". La idea principal de este sistema es que "el preso entienda que forma parte de
la sociedad, y si comete un delito, tiene la obligación de contribuir".
Concretamente, en Alemania la base del sistema penitenciario es el trabajo, es
decir, los reclusos realizan tareas específicas y perciben un salario diario "de unos 11 euros" con el que
cubren sus gastos por estos servicios.
La filosofía de estos sistemas penitenciarios podría
resumirse en «Si les tratas como hombres,
se comportarán como hombres».
En mi opinión, hace falta una profunda reforma del sistema
penitenciario a fin optimizar al máximo,
tanto los recursos que se invierten, como los resultados que se obtienen en
cuanto a la rehabilitación de los internos.
